Nayarit

Ubicado en la costa del Océano Pacífico, el estado de Nayarit es uno de los secretos mejor guardados y de más rápido crecimiento en México. Es una tierra bendecida por la geografía, donde la majestuosa Sierra Madre Occidental desciende de forma abrupta para encontrarse con selvas tropicales, lagunas místicas y más de 300 kilómetros de costas vírgenes. Nayarit ofrece un contraste espectacular que transita orgánicamente desde el misticismo de sus culturas prehispánicas vivas hasta el desarrollo turístico y residencial más exclusivo de América Latina.
Nayarit es sinónimo de exclusividad mundial. Su costa alberga la famosa Riviera Nayarit, un corredor turístico de clase mundial que incluye destinos ultra-premium como Punta Mita, hogar de los resorts y campos de golf más galardonados del continente, elegidos por celebridades y líderes globales. Esta sofisticación convive con la vibra bohemia y artística de Sayulita y San Pancho, capitales internacionales del surf, famosas por sus galerías de arte huichol, cafés orgánicos y un estilo de vida relajado y cosmopolita frente al mar.
El territorio nayarita resguarda una profunda riqueza espiritual ligada a las comunidades Wixárika (Huicholes) y Cora, cuyas cosmogonías y exquisitas artesanías de chaquira e hilos de colores impregnan la identidad del estado.
Nayarit es sinónimo de exclusividad mundial. Su costa alberga la famosa Riviera Nayarit, un corredor turístico de clase mundial que incluye destinos ultra-premium como Punta Mita, hogar de los resorts y campos de golf más galardonados del continente, elegidos por celebridades y líderes globales. Esta sofisticación convive con la vibra bohemia y artística de Sayulita y San Pancho, capitales internacionales del surf, famosas por sus galerías de arte huichol, cafés orgánicos y un estilo de vida relajado y cosmopolita frente al mar.
El territorio nayarita resguarda una profunda riqueza espiritual ligada a las comunidades Wixárika (Huicholes) y Cora, cuyas cosmogonías y exquisitas artesanías de chaquira e hilos de colores impregnan la identidad del estado.

